viernes, 13 de octubre de 2017

NO BOICOT A PRODUCTOS CATALANES


Mapa de Cataluña


Es obvio que no soy un experto en economía y quienes me conocen lo saben, pero me parece urgente detener el boicot a los productos catalanes que muchos han puesto en marcha este mes de octubre como protesta contra los independentistas. Creo que hay dos razones poderosas para ello. La primera es que estamos viendo cómo más de quinientas empresas han abandonado Cataluña en menos de quince días. Está claro que se está empobreciendo a Cataluña a causa del desafío independentista al Estado español. Pero se empobrece toda Cataluña; también esa mitad de la sociedad que no comulga con las autoridades de su Comunidad y que bastante tienen ya con soportar la presión que estas han ejercido durante décadas sobre ella. Además de soportar la falta de libertad, el adoctrinamiento, la mentira permanente y el acoso, el ninguneo y la marginación, ahora se ven más pobres que hace un mes. Quizás a corto plazo no lo parezca tanto, pero a medio y largo plazo, esa fuga de empresas es tejido productivo perdido, es desempleo, es pobreza; y no nos engañemos: la empresa que ya se ha ido, no volverá en muchísimo tiempo, los bancos incluidos. La primera razón, me parece urgente, por pura solidaridad con los hermanos catalanes, que ya llevan bastante encima como para echar mayores cargas sobre ellos.

   La segunda razón es de tipo pragmático. Cataluña seguirá en España sí o sí. ¿Alguien cree que si Cataluña entra en recesión, eso al resto de España no le va a afectar? La economía catalana supone el 19% de la economía española. Cataluña y España no son dos compartimentos estancos; lo que pasa en una repercute en la otra. Ya hemos podido constatar que las agencias internacionales rebajan la nota de la deuda catalana y que en toda España baja la bolsa , sube la prima de riesgo y desciende el consumo. A España le sale ahora más caro financiarse que hace un mes.Ya hemos podido constatar, igualmente, que las previsiones de crecimiento para toda España han sido revisadas a la baja. Si se salva Cataluña, nos salvamos todos, pero si Cataluña se hunde, nos hundimos todos con ella. ¿Y saben por qué? Porque Cataluña es y seguirá siendo España, así de sencillo y de simple. A quienes leáis esto os pido que no secundéis la iniciativa de boicot a los productos de Cataluña; seguid vuestra vida normal y comprad lo mismo que venís comprando y consumiendo durante todo este año 2017. Y pasadlo a vuestros amigos y conocidos. Conviene frenar ese boicot.  

domingo, 8 de octubre de 2017

CRÓNICA DE AQUELLA SEMANA DE OCTUBRE (de 2017)

Barcelona, desbordada por un millón de personas en una de las
mayores manifestaciones de su historia. Foto agencia EFE.
   Algunas personas creyeron que, por pertenecer a un territorio, eran mejores que otras, que son menos dignas porque no pertenecen a su territorio. Y entonces empezaron a odiarlas, a crear mentiras a su medida, a inventarse una historia falsa que les complacía más que la historia real porque los exaltaba sobre las demás personas, y les enseñaron a los niños esa otra historia, y les enseñaron a creerse mejores que los demás, a los que tacharon de opresores, y a odiarlos. Y los odiaron tanto, que quisieron separarse de ellos sin contar con ellos. Y buscaron el reconocimiento de los del mundo de fuera, pero los del mundo de fuera les hicieron ver que ellos mismos son parte de esa realidad a la que habían odiado y que, fuera de ella, no son nada, nada especial y nada del otro mundo.

   Entonces, algunas personas empezaron a despreciar a los que no les daban la razón. Y se dividieron las familias, se dividieron los grupos de amigos, rompieron asociaciones, partieron su tierra en dos, su gente en dos, y se quedaron en minoría. Pero esas personas ostentaban un poder, y entonces decidieron emplear sus instituciones de poder para imponer su visión a todos, e intentaron cambiar para siempre la realidad de su tierra sin contar con la visión de los demás. Quisieron romper una realidad social y política de más de cinco siglos sin diálogo, sin convencer, solamente desde la imposición. Y elaboraron una estrategia para maquillar sus intenciones de democracia. Pero era una democracia falsa, era mentira, era engaño. Era el planteamiento de unos pocos contra todos.

   Y esos pocos, desde sus estructuras de poder, convocaron una votación como estrategia; una votación que fue declarada fuera de la ley por los tribunales. Pero desobedecieron, y sacaron urnas que no eran transparentes y que estaban llenas de papeletas antes de la votación. Y algunas personas votaron tres, cuatro y hasta cinco veces en lugares distintos. Y en muchos puntos salieron más papeletas que gente había en el censo. Y se enfrentaron a las fuerzas de seguridad enviadas por los jueces de su tierra; y sacaron fotos de otras situaciones, fotos con sangre, para decir que habían sido agredidos, que habían sido reprimidos con violencia, que habían cargado contra ellos; para decir que “esos otros” son los malos y que ellos son los buenos. Y tomaron las calles con gritos y con insultos, rodearon a los agentes en sus jefaturas, en sus hoteles; querían impedir que descansaran. E intimidaron a los propietarios de algunos hoteles y les obligaron a cerrar porque les amenazaron con hacerlos arder; y echaron de algunos hoteles a los agentes porque eran “de los otros”. Y los hijos de los agentes eran insultados y señalados en sus colegios; y algunos maestros los avergonzaban delante de sus compañeros y les decían que si no les daba vergüenza “lo que ha hecho tu padre”. Y los niños de los agentes se llenaron de terror y no querían volver a ir al colegio. Y las autoridades de esa tierra convocaron y animaron a una huelga general; intimidaban a los que querían trabajar, montaron barricadas, cortaron carreteras con neumáticos que ardían y obligaban a cerrar comercios y otros centros de trabajo.

   Y el Jefe del Estado salió esa noche en televisión para defender el orden democrático de todos, la Constitución de todos, el Estado de Derecho al que pertenecen y la unidad de su territorio como un valor que salvaguardar; y recordó a las autoridades de ese territorio rebelado que se habían apropiado de las instituciones democráticas en favor de sus propios intereses y contra la mitad de la población de su territorio; y les recordó también que en ese Estado se pueden defender todas las ideas, con la única condición de que se respete la ley, porque es la ley que ampara los derechos de todos porque la habían aprobado entre todos.

   Y como no tenían el apoyo internacional que habían buscado, quisieron pedir la intervención del Papa para mediar en el conflicto. Pero el Papa les recordó que no reconoce como legítima su aspiración porque pertenecen a un Estado democrático que salvaguarda los derechos de todos y que no se trata de una descolonización. Y, con el paso de los días, la prensa puso al descubierto las mentiras con que habían construido su relato de los acontecimientos; salió a la luz el fraude de la votación no reconocida por la ley que habían celebrado aquel día; y esas autoridades terminaron de perder toda la credibilidad que pretendían obtener en esas jornadas. Pero esas autoridades, en vez de rectificar, jugaron a que adivinemos qué día iban a proclamar una declaración unilateral de independencia. Y las empresas de ese territorio comenzaron a marcharse y a afincarse en otros lugares buscando una seguridad jurídica y fiscal que ya no tenían. Y los bancos abandonaron las que habían sido hasta entonces sus sedes; y sus ciudadanos empezaron a salir a las provincias limítrofes buscando una seguridad para su dinero y sus ahorros. Y las bolsas de todo el país bajaron y las empresas perdieron miles de millones; y se encareció la deuda de todo el país porque subió la prima de riesgo. Y se comenzó a ver la realidad de la entelequia que, durante años, habían montado y habían querido hacer creer, un derecho que no es tal, una aspiración que nadie reconoce, un invento de conveniencia.


   Y la gente que llevaba años oprimida y tenía que soportar el adoctrinamiento hacia el odio de sus paisanos, perdió el miedo; y tomó las calles; y empezó a hablar por todo lo que habían callado; a hablar, a gritar, a cantar: “No somos fachas, somos españoles”. Y hubo concentraciones multitudinarias en todo el país, apoyando a la parte mayoritaria de esa tierra a la que habían intimidado, silenciado e ignorado. Y españoles celebraron concentraciones en Londres, en París, en Bruselas. Y los que acostumbraban a arrogarse la representación de todos los de esa tierra, comenzaron a ver que la realidad era otra; que, en verdad, no la representaban tanto como decían. Ahora hay una tensa calma a la espera de acontecimientos, pero en esta semana, algo ha cambiado en España y en Cataluña. Ahora ya no parecen las de antes.

lunes, 21 de agosto de 2017

ATACADOS


Interior de La Sagrada Familia, Barcelona, Cataluña, España. #Gaudí

Los días 17 y 18 de agosto de 2017,
ATAQUES YIHADISTAS EN ESPAÑA: BARCELONA Y CAMBRILS
   A propósito de los ataques terroristas sufridos en España en los últimos días y saliendo al paso de todo lo que se está publicando en Internet, redes sociales, etc. quiero proponer algunos puntos de reflexión partiendo de mi propio análisis y de la visión cristiana de los hechos y sus reacciones.

Principios generales:
1. El terrorismo yihadista es un asunto muy complejo y no se puede ni se debe simplificar en afirmaciones aisladas y contundentes fruto del sentimiento que provocan los ataques. Este tipo de terrorismo esconde, bajo pretexto de índole religiosa, no pocos intereses conformados por aspectos de índole política, social y económica.
2. No todo el mundo islámico interpreta de la misma manera el libro sagrado de los musulmanes, el Corán, ni el mandamiento de la "guerra santa contra los infieles". De hecho, el mundo musulmán carece de unidad. Existen las facciones chií y suní, enfrentadas entre sí, que se atacan mutuamente. El salafismo, nacido en el siglo XIX, es una tendencia purista del Islam y bajo su manto se cobija buena parte del islamismo radical y de los terroristas de la yihad.
3. A los cristianos no se nos permite odiar, ni siquiera como reacción a unas acciones tan criminales. El Evangelio de Jesús nos enseña que Dios no le retira su amor al pecador, sino que sigue esperando siempre su conversión. Recordemos la actitud del Padre en la llamada parábola del hijo pródigo (Lucas, 15, 11-32). Jesús nos enseñó a amar a los propios enemigos; por tanto, debemos rezar por ellos y por su conversión.
4. Una parte del Antiguo Testamento habla de un Dios guerrero, que favorece a Israel y aplasta a los demás pueblos. Esta concepción hizo nacer el nacionalismo judío; sin embargo, ya los profetas intentaron cambiar esa mentalidad y abrir el amor y la acción de Dios a la universalidad, pero fue Jesús quien nos trajo una imagen completamente diferente de Dios reforzada con el testimonio de la entrega de su vida por misericordia hacia todo el género humano: "Quien me ve a mí ha visto al Padre" (Juan 14, 9) y "Yo y el Padre somos uno" (Juan 10, 30).
5. Este tipo de ataques generan y divulgan contenidos racistas e islamófobos. Esto responde al conocido principio de que "a río revuelto, ganancia de pescadores"; se trata, por tanto, de algo completamente oportunista y arbitrario. Según los principios anteriores, hemos de concluir que esos extremos no son cristianos; contradicen la enseñanza de Jesús y no nos resultan permitidos a los que profesamos la fe cristiana.

Análisis de algunos aspectos.
Desde siempre y a lo largo del tiempo, la Iglesia ha orado por la paz en el mundo. Ante acontecimientos como estos, cobra aún mayor sentido si cabe orar más intensamente por la paz en y entre todos los pueblos. La oración requiere también incluir la plegaria por la conversión de quienes promueves, alientan y encubren a los que cometen tales acciones terroristas. La oración, a la vez que el auxilio personal, se hace todavía más necesaria dirigida a las víctimas, a sus familiares, amigos y allegados. La necesidad que se plantea no es solo de naturaleza sanitaria, sino que muchas de las víctimas necesitarán apoyo y refuerzo psicológico y moral durante largo tiempo hasta poder enfrentar de nuevo la vida cotididana; para todas las víctimas habrá un antes y un después de los atentados en su vida. Por supuesto que la oración por los difuntos y el ofrecimiento de misas y actos litúrgicos son un verdadero consuelo para los familiares que son creyentes.

Se constata que acciones de esta naturaleza como las que estamos considerando, despiertan un amplio despliegue de solidaridad que, de otra manera, parece oculta y que no se manifiesta en la vida ordinaria. La noche del día 17 de agosto, los hospitales de Barcelona se colapsaron por la cantidad de gente que acudió a donar sangre. Muchos establecimientos hoteleros ofrecieron gratis sus plazas vacantes a los vecinos que, por el cordón policial establecido, no podían llegar a sus casas o a sus hoteles en el caso de los turistas. Muchos taxistas realizaron sin cobrar todas las carreras que necesitaban los afectados y sus familiares. Toda España se consternó y se solidarizó con Cataluña por los terribles momentos que le estaba tocando vivir. Se establecieron tres días de luto nacional y llegaron muestras de solidaridad desde todas partes del mundo, comenzando por los países europeos que ya habían pasado antes por lo mismo. La gente, en general es solidaria, pero el egoísmo se nota más en la vida diaria. ¿Por qué hay que esperar a que pasen estas cosas para que dejemos de ser egoístas por unas horas o por unos días? La solidaridad es un valor humano y cristiano al que no debemos renunciar nunca para hacer de nuestro mundo un mundo mejor. Hay que apostar por una actitud solidaria de la existencia humana de la vida entera. La solidaridad es capaz de sacar lo mejor de todas las personas; la solidaridad nos une, el egoísmo nos enfrenta.

El papel de las comunidades musulmanas en España y en Europa. Es verdad que dicen, con toda la razón, que no debemos meterles a todos en el mismo saco, que la mayoría de ellos no son violentos y que el Islam es una religión de paz. Sin embargo, ellos se repliegan ante los atentados. Deberían ya manifestarse sin tardar más. Deberían salir de sus casas, acudir a las mismas concentraciones de repulsa, a las mismas manifestaciones solidarias que todos nosotros y desmarcarse definitivamente de los violentos. Tienen que hacer visible que no forman parte de ellos, que los terroristas se han desmarcado del verdadero Islam. Forman parte de nuestra sociedad y los ataques van también contra ellos. El silencio puede hacerlos cómplices por omisión; que salgan a las calles y hagan visible que no están con los terroristas. Y otra cuestión que conviene abordar, es la vigilancia de las mezquitas, el mensaje que se difunde y las enseñanzas de los imanes. Todo el mundo tiene derecho a rezar y a tener sus templos, pero lo que no se puede permitir es que se usen como nidos de terroristas. Mezquitas, sí pero vigiladas; y seguir bien de cerca los pasos de los imanes que ejercen dentro de nuestro país y del resto de países amenazados.

Cataluña es parte de España. Esto es oficial y objetivamente así y solo dos o tres millones de catalanes lo cuestionan; no se cuestiona en ninguna otra parte del planeta. El mundo entero ha percibido que los ataques de Barcelona y Cambrils se han perpetrado en España. Se acaban de cumplir veinticinco años de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. ¿Qué quedó en la memoria del mundo, que los Juegos habían sido en Cataluña o que habían sido en España? En ambos casos, se afirma que los Juegos se celebraron en España, o ¿es que España no los financió? España no financiaría unos juegos en París o en Lisboa, pero los financia en Cataluña porque Cataluña es parte de España. Resulta vomitivo ver al consejero catalán de interior enumerar las nacionalidades de las víctimas de los atentados y diferenciar en la lista las víctimas catalanas de las víctimas españolas. Es igualmente repugnante ver cómo se pide que para recordar a las víctimas de los atentados no se empleen las banderas españolas, llamando a exhibir la bandera de Cataluña o la estelada. Todos los españoles hemos sido golpeados en estos ataques y así lo entienden tanto los españoles como el resto del mundo.

Durante mucho tiempo, se han desarticulado en toda España células terroristas y se han desbaratado atentados yihadistas. ¿Cómo doce activistas han estado preparando estos atentados durante seis meses en la casa que voló en Alcanar la noche anterior a los ataques sin que fueran detectados? La policía catalana -denominada "Los Mossos"- no puede tener ni la experiencia ni el entrenamiento de las fuerzas de seguridad como la Policía Nacional o la Guardia Civil. No sé si los servicios de inteligencia españoles tienen también delimitadas sus funciones dentro de Cataluña, pero da la impresión de que los terroristas han escogido un territorio donde la fuerza policial es más débil que en el resto del Estado. Si eso es así, debería revisarse por el bien de los catalanes y de todos. Por otra parte, el pasado diciembre, el Ministerio de Interior recomendó a las autoridades catalanas y de la ciudad de Barcelona que instalasen bolardos en las Ramblas porque era un lugar vulnerable al modus operandi del atentado con camión en Niza; se hizo caso omiso. Los servicios de inteligencia estadounidenses (la CIA) habían alertado dos meses antes a las autoridades de que Barcelona era un objetivo yihadista. La pregunta es hoy inevitable: ¿Se hizo en Cataluña todo lo que se podía hacer para haber frustrado estos atentados? Todas las fuerzas de seguridad de los países europeos están coordinadas, ¿tiene esa misma coordinación la policía catalana con las fuerzas de seguridad del Estado y con las demás de Europa?¿Hay algunas responsabilidades o negligencias que depurar? Aún tenemos el nudo en la garganta y las lágrimas fáciles en nuestro rostro, pero en los próximos días, alguien tendría que responder a estas cuestiones.







miércoles, 24 de agosto de 2016

FUERA DE AGENDA: ACCIDENTE INESPERADO

   No; ciertamente, no estaba previsto en mi agenda, pero a mediados de marzo pasado, una tarde, cuando volvía de bautizar en la Basílica del Pilar, en trayecto urbano, caí de la moto y acabé lesionado y malherido. Distintas fracturas, todas en el lado izquierdo, me condujeron a pasar hospitalizado toda la Semana Santa convaleciendo de una intervención quirúrgica de ocho horas de duración. La gente de mi Comunidad de Misa de 11 estableció turnos para que estuviera acompañado y otra persona ajena a la Comunidad me cuidaba por las noches. Dieciocho días después, tras recibir el alta hospitalaria, ingresé en la residencia de la Fundación Tobías, donde he permanecido durante casi cuatro meses, donde han cuidado de mí y me han atendido en todo cuanto necesitaba. Hace ahora un mes, regresé a mi domicilio, donde me encuentro, muy disminuido y con las lesiones aún sin curar. Me dijeron que tardaría un año en recuperarme y volver a hacer vida normal. 

   Yo había sufrido ya un accidente de tráfico cuando tenía veinte años, así que creía que, como la mayoría de los mortales no ha sufrido ninguno, yo tenía ya mi cupo cubierto. Me equivocaba. Y lo curioso es que soy superviviente dos veces de sendos accidentes graves. Cada uno de estos episodios supone una amalgama de vivencias y de experiencias, y es inevitable que una persona de fe se pregunte: ¿Qué es lo que Dios quiere de mí? Este interrogante lleva en mi cabeza desde el primer día hasta hoy, y ahora mismo no tengo la respuesta. Soledad, horas y días de reflexión, oración... no hay respuesta. Es verdad que Dios se toma su tiempo para las cosas, por eso, solo puedo decir que permanezco a la escucha, que estoy ahí observando, pensando, orando, reflexionando... a la escucha, en una palabra. Dios dirá; y dirá cuando él lo decida.

   Es fácil en este estado permanecer ocioso, pero yo estoy acostumbrado a trabajar y no sé hacer otra cosa. Por eso, me he incorporado ya a las tareas de la publicación DABAR. En cosa de un mes -ahora es tiempo de vacaciones para ellos- retomaré la normalidad con mi Comunidad. Estoy a la espera de resolver varias averías en mi equipo informático para retomar la publicación de las homilías y los vídeos dominicales, pero esas tareas de reparación ya van avanzadas y espero incorporarme ya en breve. Tú que me lees, si me conoces, si me aprecias y si aprecias mi trabajo, no te olvides de mí en tu oración. La necesito. Gracias.

   

domingo, 31 de enero de 2016

PATRIOTISMO A LA ESPAÑOLA

Resultado de imagen de españa via sateliteDesde que el pasado 20 de diciembre se celebraran en España elecciones generales, seguimos sin la constitución de un nuevo Gobierno. Y lo peor es que parece que va para largo. El Rey, Felipe VI, está a mitad de la segunda ronda de conversaciones con los portavoces de los partidos representados en Las Cortes para proponer un candidato a la sesión de investudira como Presidente del Gobierno, después de que Mariano Rajoy declinara presentarse al tener una mayoría en contra y puesto que no era viable resultar investido. De 35o diputados que posee la Cámara Baja, el PP de Rajoy cuenta con 122; Sánchez y el PSOE son la segunda fuerza con 90 señorías; Podemos, de Pablo Iglesias, tiene 69 representantes mientras que Albert Rivera con Ciudadanos cuenta con 40 diputados. Luego están los nacionalistas e independentistas, que tienen muy pocos diputados pero que, de no lograr un amplio acuerdo entre las diferentes combinaciones que presentan los cuatro partidos mayoritarios, podrían inclinar la balanza a su sardina o bloquear la formación de Gobierno. Los dos diputados de Izquierda Unida podrían también tener su peso en una negociación. El partido de Mariano Rajoy cuenta con una amplia mayoría absoluta en el Senado. Cuarenta días después de la jornada electoral, la formación de Gobierno sigue paralizada. Y esto en un momento en el que España ha empezado una recuperación después de ocho años de crisis profunda en nuestra economía. El país crece en estos momentos al 3,5% y el desempleo, aunque sigue al 21%, ha bajado cinco puntos desde que alcanzara su peor dato tres años atrás. El consumo se recupera, la prima de riesgo se ha relajado hasta los cien puntos (estaba en seiscientos al comenzar la pasada legislatura), han aumentado muy notablemente las exportaciones y el turismo, la inflación está controlada y se mantiene el gasto en las partidas que componen el llamado estado del bienestar (educación, sanidad, pensiones y dependencia). Habíamos recuperado la confianza de los inversores, pero ahora los inversores o están huyendo a otros países o tienen muchísimo dinero paralizado a la espera de ver qué sucede, quién va a gobernar y cómo. Diez mil millones de euros abandonaron nuestro país en noviembre de 2015. De treinta y seis mil millones de inversiones, nos encontramos en que hemos perdido la mitad en los últimos meses. España necesita financiación porque nuestra deuda exterior se ha colocado en el billón de euros durante los ocho años de la crisis. Eso supone la conculcación de la totalidad de nuestro PIB, pero seguimos necesitando financiación para reducir la deuda y mantener el gasto público y las prestaciones de que él dependen. La continuidad o no de las políticas económicas aplicadas en los últimos cuatro años favorecen o desfavorecen la confianza exterior en la economía española a corto plazo. Y la incertidumbre en las instituciones políticas perjudica a la economía española. No cabe engañarse con que los números de la macroeconomía no nos afectan; al final, de ellos dependerá el empleo, la caja de la Seguridad Social, las coberturas educativas y sanitarias, el nivel de nuestros impuestos y, si me apuran, gran parte de nuestra soberanía. Solo tenemos que ver el ejemplo de Grecia para ver que no es su Gobierno el que acaba de recortar por su prpio gusto en un tercio las pensiones del país para poder hacer frente a los préstamos del rescate de la Unión Europea.



Aquí la situación política está estancada. Lo está aun sabiendo que la tardanza nos hace daño. La solución pasa por los pactos para investir a un Presidente que forme un Gobierno capaz de sacar adelante la XI legislatura. Sus señorías se pusieron de acuerdo el trece de enero para nombrar un presidente del Congreso de los Diputados y los componentes de la mesa de la institución. Eso fue posible mediante un pacto de los tres partidos más votados. Así, el socialista Patxi López resultó elegido en segunda votación con tan solo 130 votos a favor (PSOE y Ciudadanos) pero con la necesaria abstención de los diputados del PP, que ni siquiera presentaron canditato propio. Estos tres partidos tienen en común la defensa de la unidad de España, frente al desafío del Parlamento de Cataluña, el reconocimiento de que la soberanía del país reside en todo el pueblo español, nuestra vocación europeísta, la permanencia en la UE, en el euro y en la OTAN, la necesidad de la regeneración política frente a la corrupción, la reforma de la Constitución del 78, la necesidad de una nueva ley electoral y la obligación de mantener el estado del bienestar. Lo más lógico sería que, tendiendo tan claro todo esto, hicieran lo mismo que para la mesa del Congreso: un acuerdo a tres, que sumaría 230 diputados, lo cual no solo daría estabilidad a un nuevo Gobierno sino que favorecería las reformas que los tres ven tan necesarias. Pero los demás se encuentran con el frontón levantado por los socialdemócratas, que se niegan a hablar de cualquier tema con los populares. Azotados ambos partidos por la corrupción, el PSOE trata de aparecer como el adalid de la limpieza negándose a hablar con su rival político por la corrupción en el PP. Más razones le dan a Sánchez las veinticuatro detenciones de cargos del PP que la policía ha llevado a cabo en Valencia en las últimas horas por una supuesta trama de comisiones ilegales con las que se podría haber financiado el partido y alguna de sus campañas electorales. Por eso, Pedro Sánchez lleva semanas mirando a Podemos para ver si estos le darán sus votos en una posible sesión de investidura. Con lo que no contaba el líder socialista es que la semana pasada, después de ver a Felipe VI, el líder de Podemos se presentara en una rueda de prensa ofreciéndole a Pedro Sánchez un Gobierno de coalición en el que él mismo (Pablo Iglesias) fuera el Vicepresidente, y lo hizo rodeado por seis "futuros ministros" de casi todo. Sánchez, que le cogió con la guardia baja, le agradeció la propuesta y le tendió la mano a poderse entender entre las dos fuerzas. Esta coalición, a la que se sumarían los dos diputados de IU, no alcanzaría más allá de los 162, insuficiente, por tanto, para que prosperara. Pero el líder socialista se encuentra con el muro del comité federal de su partido, que se niega en rotundo a pactar con alguien que lleve en su programa el "derecho de autodeteminación" de las comunidades autónomas (Cataluña, Galicia, Valencia...), y tal es el caso de Podemos. Así que los mandamases del PSOE dicen que ni con PP ni con Podemos. Entonces, ¿favorecería el PSOE con su abstención en la investidura un Gobierno de PP y Ciudadanos? Pues dicen que tampoco; que otra de sus líneas rojas es no dejar que gobierne la derecha. A Sánchez le acaba de dar su partido una manzana envenenada y diré ahora por qué.

La situación actual empezará a resolverse el martes, cuando el Rey, tras escuchar a Sánchez y a Rajoy lance a uno de los dos hacia una sesión de investidura. En ese caso sabremos si el propuesto acepta sin saber del todo que vaya a tener los apoyos necesarios para ser innvestido Presidente del Gobierno. Y a ver qué pasa. O los socialestas vencen las reticencias a pactar con la derecha o se lanzan en brazos de Podemos con la esperanza de que tengan apoyos en las filas de los independentistas catalanes o en las filas de los pro-etarras de Bildu, con tal de llegar al palacio de la Moncloa, aunque sea para muy poco tiempo. Eso sería cualquier cosa menos patriota, pero... ¿quién sabe? Rajoy no se aventuará porque no ha habido cambio en las posturas de los demás partidos cuando fue propuesto por el Rey y declinó presentarse por falta de apoyos. Una posibilidad, aunque parece poco probable, sería que PP y PSOE se pusieran de acuerdo en investir al líder de Ciudadanos y sostener su Gobierno el tiempo que fuera posible; y si funcionaba bien, seguir toda la legislatura. No olvidemos que cualquier pacto de Gobierno deberá someterse a la mayoría absoluta del PP en el Senado para poder sacar leyes adelante y gobernar. Ahora puede parecer una solución descabellada, pero conforme pasan las horas, todo se puede ir abriendo. Esta sería una opción creativa y patriota, puesto que alejaría los miedos, daría una situación de gobernabilidad estable y no dejaría opción a los radicales de Podemos e independentistas. Sin embargo, si no es el propio Rey quien lo propone y lo consigue, parece difícil. Si no se da esa posibilidad, entonces nos aventuramos a una repetición de elecciones. Y eso no va a ser posible antes del verano. Con lo cual, tendríamos inestabilidad, incertidumbre, falta de financiación y de inversión para rato. Por eso habrá que tratar de evitarlo. Y aquí es donde viene la explicación a la manzana envenenada que su comité federal le ha dado hoy a Pedro Sánchez: le adelantan cogreso y primarias para mayo. Es decir, o hay Gobierno ahora, o puede se que Sánchez no sea el candidato socialista a las elecciones en verano. Sus guiños a Podemos desde las elecciones de diciembre, su aparente desprecio a las líneas rojas marcadas por su partido con respecto a los que llevan en su programa el derecho a la autodeteminación y además le imponen un ministerio de la plurinacionalidad, amén de las formas arrogantes exhibidas por los de Podemos que muchos consideran humillantes, han provocado una guerra interna dentro del PSOE; pero es una guerra en la que los escindidos son los que se han situado frente a Sánchez. ¿Es el líder del PSOE? ¿Morderá la manzana? Pues todo está por ver, puesto que en política todo es posible; lo que hoy parece inviable, mañana se materializa y lo que hoy parece hecho, mañana resulta que no ha salido. Lo único que es claro, a mi modo de ver, es que los españoles no queremos volver a las urnas; ya sentenciamos en diciembre que tienen que entenderse y eso es lo que debe pasar; todo lo demás es perjuicio para mi querida España, esta España mía, esta España nuestra


lunes, 14 de diciembre de 2015

LAICISMO PARA ESPAÑA. EL DÍA DESPUÉS

   
Como ya expuse en el artículo anterior sobre este tema, para declarar una “España Laica” es necesario cambiar la Constitución, que define el estado español como un “estado aconfesional” en colaboración con las distintas religiones de su población, y, en particular, con la Iglesia Católica. En la actualidad, el estado es colaborador pero se declara neutral ante las diferentes opciones religiosas de su población. Pues bien, el laicismo, en tanto que supone una supresión de lo religioso en el ámbito público, no deja de ser una opción religiosa del estado, la que siente todo lo religioso como ajeno; no es una opción en positivo (como sería elegir como propia una confesión religiosa determinada) pero es una opción en negativo; es, en verdad, una opción hostil contra la religión. ¿Y qué necesidad tiene el estado de adoptar una declaración en contra de las confesiones religiosas? Realmente, ninguna. Es tanto como declararle su hostilidad y su supresión de la vida pública a la organización más benefactora de todo el país, a la que supone en la práctica la mayor ONG de España (en cuanto al beneficio social que provoca, que no en su ser misma, pues no es una ONG). Resulta engañoso por parte de quienes defienden esta posición presentarla como una neutralidad del estado, puesto que la neutralidad es el modelo aconfesional que reza nuestra Constitución en vigor; el laicismo es una opción que rompe la neutralidad puesto que lo que hace es situarse en contra del hecho religioso.

   El día después de este nuevo modelo de estado tendría consecuencias inmediatas. Por ejemplo, la supresión de los capellanes de todos los hospitales públicos, de todas las cárceles, de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, del Ejército y las academias militares. Todos ellos se quedarían sin asistencia religiosa inmediatamente. Por supuesto, la salida de la religión del sistema de enseñanza sería otro de los primeros efectos. El estado podría seguir concertando la enseñanza con colegios laicos, pero acabaría con las concertaciones con colegios de ideario religioso, lo cual va en contra de la libertad de enseñanza y la libre elección de la educación por parte de los padres. El estado podría seguir colaborando con cualquier ONG pero no con Cáritas, con Federico Ozanám, Proyecto Hombre o con cualquiera que le mueva una motivación religiosa. ¿No es eso discriminación? A buen seguro que la población española no desea eso. Los ayuntamientos no podrán colaborar con comedores sociales, albergues de transeúntes ni con cualquier centro de atención social de los que tiene abiertos la Iglesia, precisamente por la motivación religiosa. En la prácitca, el estado no se quitaría de encima solo la religión, sino también a los pobres; los dejaría en nuestras manos y no colaboraría en tarea asistencial alguna si la organizaba o la motivaban las creencias religiosas de los fieles. Las creencias religiosas se convertirían en un estigma que impediría un trato entre iguales con respecto a quien no las tuviera.

   Otro aspecto que se vería tocado es el que se refiere al mantenimiento de los edificios artísticos de titularidad eclesiástica. Hasta ahora, las Administraciones colaboran con la Iglesia Católica para mantener en buen estado no pocas iglesias y catedrales. Dado el gran número de templos, la Iglesia Católica no podría sostenerlos todos con sus solos recursos. Cuando un edificio de interés artístico corriera riesgos, podría ser expropiado y nacionalizado para intervenir en él o dejarlo caer. Desde luego, y sobre todo en el ámbito rural, se perderían muchas iglesias, ermitas y santuarios. El patrimonio heredado de nuestros padres se vería desprotegido; a no ser que la Iglesia dejara de atender a la sociedad para dedicar sus recursos a la mejora de sus templos, cosa que no va a ocurrir porque sería tanto como abandonar la misión para la que existe. Edificios como la catedral de Córdoba o la de Jaca podrían ser arrebatados a la Iglesia al estilo Mendizábal. Los de “Podemos” ya se han interesado por hacerse con la titularidad pública de la seo jacetana, mientras que la Junta andaluza del PSOE ya intentó arrebatar la propiedad de la catedral cordobesa y los tribunales lo impidieron. Con una declaración de una España laica, podrían no solo hacerse con la titularidad pública sino, incluso, suprimir el culto y convertirlas en edificios civiles.

   Apelando a la aconfesionalidad del estado, hemos asistido en los últimos años a la retirada de los crucifijos de las escuelas públicas, de los hospitales, de los juzgados, de los salones de plenos en los ayuntamientos y en muchos otros lugares. Se ha hecho retirar la imagen de la Virgen del Pilar en los cuarteles de la Guardia Civil y otras imágenes de sitios públicos donde se encontraban los santos de devoción o los patronos. La ministra de Defensa Carmen Chacón intentó prohibir que los miembros de fuerzas y cuerpos de Seguridad del estado acompañaran, escoltaran o portaran imágenes o pasos en las procesiones de Semana Santa. No lo logró. Es más, todavía salen y entran en los templos a los acordes del Himno Nacional. Incluso, en muchos lugares donde no había tradición de este gesto de honor, lo han adoptado recientemente.


   Una declaración solemne de España como un estado laico se iría desarrollando con leyes y reglamentos llenos de prohibiciones ¿para cambiar nuestras costumbres, nuestras tradiciones?, ¿para cambiar lo que somos? Un país que respete los derechos de todos los ciudadanos no puede llenarse de prohibiciones. A la mayoría de los españoles no nos gustaría vivir bajo esa presión. Ya digo que lo han intentado en el pasado y que no lo han conseguido. No malgasten fuerzas ahora en calzarnos a la fuerza lo que no es más que la imposición de una ideología. Reconozcan lo que somos, lo que nos configura y dejen tranquilas nuestras libertades, que para eso son libertades. Dejen la declaración constitucional tal y como está y no quieran meter mal donde no es ni justo ni necesario.     

sábado, 28 de noviembre de 2015

EL LAICISMO VA CONTRA LA LIBERTAD, LA JUSTICIA Y LA DIGNIDAD

   Aunque con la actualidad marcada también por otros acontecimientos, sin embargo, España se dispone ya a enfilar su quinto proceso electoral dentro de este año; esta vez, y como colofón final, se trata de elecciones generales de las que saldrá el próximo Parlamento que encargará la tarea de Gobierno a un nuevo Ejecutivo. Todos los partidos se afanan en su campaña, en dar a conocer sus propuestas, en criticar a los adversarios, en mostrar su lado más humano en los medios de comunicación, en contrastar sus posturas en los debates y, en algunos casos, en ocultar sus verdaderas intenciones, pero todo forma parte del juego y de la estrategia política para intentar atraer más votos. El panorama se vislumbra abierto; el nacionalismo va a reducir notablemente su presencia y el bipartidismo va a dar paso a partidos emergentes hasta ahora ausentes en Las Cortes Generales. A priori, se ven necesarios los pactos para poder formar Gobierno y no se puede dar por hecho que pueda hacerlo la lista que vaya a ser la más votada, aunque, naturalmente, todo esto es adelantar acontecimientos y todo está por ver. Según los sondeos y los análisis previos, los indecisos se habrían reducido a la mitad en las últimas semanas aunque todavía suponen el 20% de la gente que piensa ir a votar. Podría parecer decisivo, pero podría también no serlo puesto que es posible que se fraccione entre los cuatro principales partidos o que, incluso, se pueda perder en otras siglas menos significativas que no vayan a alterar el resultado de las formaciones con opciones de protagonizar una sesión de investidura tras los comicios.

   Toda la izquierda -también la moderada- enarbola en sus programas el laicismo como un valor para nuestro país. La Constitución vigente, de 1978, define el estado español como un "estado aconfesional" que colabora con las distintas religiones del país y, en particular, con la Iglesia Católica. Claro, si se quiere aplicar la doctrina laicista, habría que cambiar primero esa definición en la Constitución. El laicismo supone, en la práctica, cortar todo tipo de colaboración con las confesiones religiosas, incluso sacarlas por completo de la vida pública y reducirlas al ámbito de lo privado. Pero ¿respondería eso acaso a la realidad española? Adelantar que esto no es La France. Independientemente de que practique mucho, poco o nada, la población en España se declara católica en más de un 80%. Siete de cada diez votantes de la opción socialdemócrata dice ser también católico. En España, hay un sentimiento religioso muy importante, en nuestras raíces y en nuestra idiosincrasia. Todos los pueblos tienen sus patronos, sus ermitas, sus vírgenes. En las grandes ciudades también. En muchas ocasiones, se da un sentimiento de identidad entre una ciudad y su Virgen o su patrono que es indisociable del sentir de sus gentes. Los municipios les dedican sus fiestas patronales. En nuestras calles se celebran abundantes desfiles procesionales, algunos de ellos cuentan con un reconocimiento turístico nacional e internacional. Las romerías son otras manifestaciones multitudinarias del sentir de la gente en torno a Dios, a la Virgen o a los santos. La inmensa mayoría de los neonatos son bautizados cuando son bebés. Y otro dato curioso: donde más gente se congrega en España es los estadios de fútbol; y, sin embargo, la cifra total de espectadores es superada por la que nos da la gente que ha ido a misa cada domingo. Por tanto, adonde más acude la gente en España es a la misa dominical. ¿Por qué luchar contra esta realidad? ¿Es que a alguien le cuesta asumirla? Es la España de las libertades la que ha optado por esto, no viene impuesto por nadie. ¿Por qué ir, entonces, contra el sentimiento mayoritario del pueblo español? "Para que cambie" puede decir alguno, pero... ¿para qué?

   La fórmula actual que recoge la Constitución en vigor es respetuosa y colaboradora. La que se quiere introducir es beligerante con el hecho religioso. ¿Por qué cambiar de reconocer, valorar y colaborar con las religiones y pasar a contrarrestarlas, a combatirlas, a sacarlas del ámbito público? Esto nos suena a cuento ya sabido y es que en España ya ha habido otras épocas en las que se ha mostrado beligerancia oficial con la religión, con el cristianismo en particular. El resultado ha sido siempre el mismo: que no lo han conseguido parar. Lo han podido reprimir, pero no lo han logrado detener. Como diría Gamaliel, "aquello que proviene de Dios no puede morir". ¿Por qué ahora, pues, resucitar esos fantasmas del pasado? Si el problema está, por ejemplo, en la violencia que proviene de algunos que profesan el Islam, pues que vigilen o persigan esa forma de Islam, pero que no se use como pretexto para ir contra otros o contra todos. El cristianismo, la Iglesia Católica, ¿tiene un efecto pernicioso en nuestra sociedad, en nuestro sistema de valores o de libertades, es un peligro para la población, se comporta con irresponsabilidad o conviene, por el bien común, extirparla de nuestro ordenamiento? Todo lo contrario. La Iglesia en España se autofinancia en un 75%. El 25% restante le llega, con la colaboración de la Administración pero sin dinero de la Administración; es la aportación voluntaria que hace libremente quien lo indica en su declaración de la renta. Por tanto, la actividad de la Iglesia le cuesta al estado español cero euros. Y sin embargo, recibe de ella, en bien de la sociedad y de la población, más que de ninguna otra institución ni asociación ni ONG. A través de Cáritas, de las parroquias, de los grupos apostólicos, de hermandades y cofradías, de sacerdotes, religiosos y religiosas. Es incalculable el beneficio social que la Iglesia española aporta en la atención y asistencia a familias y a personas: parados, dependientes, enfermos, mayores, protección infantil, protección y promoción de la mujer, personas mayores, inmigrantes, personas solas y con las más variadas problemáticas. Sus medios son sus voluntarios, casas de acogida, comedores sociales, albergues, formación, residencias, hospitales, roperos solidarios... y eso, precisamente, solidaridad con los más necesitados. Según nuestra legislación actual, el estado debe favorecer y colaborar en esa acción social. Según una legislación laicista, el estado no podría colaborar porque las llevan a cabo instituciones religiosas. Aunque sí podría colaborar con otras entidades u ONGs si no tienen carácter religioso. Pueden preguntar a esos millones de personas que atendemos cada año qué piensan de la laicidad del estado y del laicismo en España. Cerrar esa colaboración sería absurdo, injusto e insolidario con la población. Al fin y al cabo, nuestros legisladores están bien pagados y no ensucian sus manos asistiendo a la gente que atiende la Iglesia Católica. Los despachos, contra la realidad de la calle; la ideología, contra la justicia, la libertad y la dignidad de todos los seres humanos.

   Pero, al margen de toda esta realidad, hay algo en lo que la izquierda se muestra muy sensible y es la presencia de la religión en las escuelas. ¿Hemos consagrado o no en nuestra España democrática un sistema de libertades? ¿Por qué razón práctica o socialmente aceptable no puede impartirse religión en los colegios? No se obliga a nadie; solo van los alumnos que quieren ir, o aquellos cuyos padres desean que sus hijos hagan religión. Entonces, volvemos al tema de la beligerancia, convertida en intransigencia o prohibición. ¿Nos hace más libres prohibir la religión en la educación? Más bien estaremos coartando la libertad de quienes la desean. Si los que no la desean no la hacen, entonces es imponer su opción a los demás. Hagámonos otra pregunta: ¿es que la religión es una influencia nociva, negativa en nuestros niños y jóvenes para impedir que se enseñe en el ámbito escolar? ¿Se enseñan valores que nos ayudan como seres humanos y como sociedad o es algo que daña a quien la recibe? Y si propone valores que ayudan, ¿por qué entonces ir en su contra? No se necesitan demasiados conocimientos de antropología para saber que el sentimiento religioso configura al hombre. Y si lo configura, es bueno para él que forme parte de una educación escolar integral. ¨Su negación es negar una parte de lo que somos. Tampoco hacen falta muchos conocimientos de historia para saber que el cristianismo es la base de todo nuestro sistema de valores occidental. ¿Cómo hacer entonces una negación y una lucha contra nuestra propia matriz mientras seguimos defendiendo esos mismos valores? La contradicción, por tanto, es manifiesta.

   Por cierto, ¿sabían ustedes que la Iglesia Católica ayuda a todos por igual sin hacer distinción alguna ni de raza ni de sexo ni de nacionalidad ni de religión? No, no los mira así ni los clasifica; en cada uno de ellos ve un hijo de Dios, un ser humano con toda su dignidad sin que sea superior o inferior a otros en razón de cualquier distinción. Pues eso.   

domingo, 18 de octubre de 2015

FIESTAS DEL PILAR: BÚSQUEDA DE UN MERECIDO RECONOCIMIENTO

 Zaragoza enfila la recta final de las fiestas de la Virgen del Pilar de 2015. Quisiera reivindicar dos de sus actos para que reciban un merecido reconocimiento por parte de nuestras autoridades; se trata de la Ofrenda de Flores y de la procesión del Rosario de Cristal. Ambos son una espectacular y pública demostración de amor a la Virgen, de folclore, de cultura y de arte colorista; nunca mejor dicho, colorista. En ambos casos la mezcla del colorido diurno y nocturno los convierte en algo único en el mundo y no provocan sino alegría y admiración.

   La manera en que la ciudad de Zaragoza honra en su solemnidad a la Virgen del Pilar es tal que no es suficiente con un solo día, el 12 de octubre; los actos en honor a la Patrona se prolongan hasta bien entrada la noche del día 13. En España se tiene un exiguo conocimiento de en qué consiste la Ofrenda de Flores por los minutos que se le dedican en los espacios de televisión y las fotografía que aparecen en los medios escritos. Sin embargo, dista mucho de recoger la magnitud que encierra ese acto. El doce de octubre, todavía de noche, comienzan a peregrinar hacia la Basílica del Pilar numerosos grupos de hasta doscientas personas que, recorriendo la distancia de un kilómetro y medio, dejan a los pies de la imagen de la Virgen ramos de flores, canastillas, arreglos llenos de creatividad y de imaginación que reproducen escenas, logotipos, letras, rótulos, y son colocados en una gran estructura piramidal en cuyo vértice, a más de quince metros de altura, se encuentra la réplica de la Virgen del Pilar, que muestra un enorme manto tejido con las flores ofrendadas. La sola contemplación del resultado merecería por sí sola un especial reconocimiento. Pero eso no es todo. La Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar es mucho más. "En ningún otro lugar del mundo construyen una montaña de flores para la Virgen" escribe asombrado un sacerdote barcelonés al regreso de vivir en persona los actos del doce de octubre en la Basílica zaragozana.

   Si el recorrido de los grupos en la Ofrenda de Flores comienza de noche, acaba también de noche. Durante el día entero han llenado el trayecto de manera ininterrumpida. Muchos particulares, familias, cuadrillas, amigos, no inscritos en la lista de grupos, se incorporan en diferentes puntos para dejar sus flores a los pies de la Virgen y construir ese manto gigantesco que permanece en la fachada sur de su Catedral-Basílica durante el resto de los días de las fiestas. Las cifras de participación baten récords año tras año. Las autoridades han hecho públicos los datos de 2015: Trescientas mil personas han participado directamente en la Ofrenda y otras doscientas mil han asistido como espectadores a lo largo de su recorrido durante las trece horas de su duración. Todos los participantes visten de manera especial. Mayormente, se trata de trajes regionales de las distintas comunidades de España, aunque, naturalmente, predominan los atuendos propios de los diferentes puntos de Aragón. Sin embargo, esto no agota la diversidad de indumentarias, puesto que muchos inmigrantes, visitantes y peregrinos acuden, en grupo, con sus propios trajes típicos. Muy numerosos son los procedentes de todos los países de Latinoamérica, haciendo gala del patronazgo que la Virgen del Pilar ejerce como Reina de la Hispanidad. De hecho, todos ellos pueden encontrar las banderas de sus países en el Santuario Mariano. La variedad, el colorido, la alegría de los trajes, unido a los ramos, buqués y trabajos florales convierten el desfile en un acto sin igual de trece horas de duración. Cuerpos de bomberos, Fuerzas de Seguridad, son admitidos con sus propios uniformes, pero ningún civil que vista su ropa normal de calle es admitido por los responsables de la organización. Y el espectáculo continúa, puesto que muchos de esos grupos llevan su propio folclore y lo van exhibiendo, ofreciendo durante el recorrido entero. Grupos de Jota, de Flamenco, de Gaitas, rondallas, tunas, Bandas de Música, Tambores africanos, un sin fin de músicas y de bailes interminable parte de la Plaza Aragón, baja el Paseo de la Independencia, la calle del Coso y la de Alfonso I hasta llegar a la Plaza del Pilar. Creyentes, no creyentes, practicantes, agnósticos, blancos, negros, chinos, japoneses, lantioamericanos conforman un desfile multicultural y multirracial sin par en ningún otro lugar del mundo; todos haciendo lo mismo: festejando el doce de octubre y ofrendando flores a Santa María del Pilar. Y, teniendo en cuenta que no es lo mismo contarlo que vivirlo, ¿acaso no merece este acto un reconocimiento nacional e internacional adecuado?

   Los actos de homenaje a la Virgen del Pilar ocupan también todo el trece de octubre. A mediodía tiene lugar la ofrenda de frutos por las casas regionales. Igualmente colorista y con banda sonora, este desfile es mucho más limitado. Sin embargo, si se cuentan por toneladas las flores que se ofrecen a la Virgen el día doce, son, igualmente, toneladas los frutos y alimentos que se depositan en el altar de Nuestra Señora y que después son repartidos a comedores sociales y a entidades que se dedican a la atención a los más desfavorecidos. Ese mismo día, al atardecer, se inicia la Procesión del Rosario de Cristal, que es el otro acto en el que quiero fijarme. Es algo indescriptible porque no tiene igual ni se puede comparar con otra cosa parecida ni similar. Es una gran procesión de vidrieras iluminadas, dedicadas a la Virgen, que recorre el centro histórico de la ciudad de Zaragoza y que pasa por delante de las puertas de la Basílica. Cada misterio del rosario está representado en una gran carroza de forma cúbica que representa la escena del misterio correspondiente en hermosas vidrieras de colores iluminadas desde dentro por luces led alimentadas por baterías. Cada carroza va acompañada de diez faroles que representan sendas avemarías, uno por el padrenuestro y otro por el gloria. Los faroles de las letanías, uno por cada invocación, cierran la serie del rosario. Pero es entonces cuando aparecen otras quince carrozas monumentales, que, igualmente, son vidrieras de colores iluminadas, que pueden alcanzar los cinco metros tanto de largo como de anchura y de altura. Son algo deslumbrante y están dedicadas a la Virgen del Pilar. Por megafonía se va dirigiendo el rezo del rosario por todo el recorrido. Cada carroza va acompañada de grupos parroquiales, cofradías, asociaciones piadosas, gente que se une a ellos en el último momento. Pueden procesionar hasta cien mil personas y otras trescientas mil se congregan en todo el trayecto para contemplar su paso en cualquiera de los puntos por donde discurre. Devoción, oración, fe, arte, luz, emoción son palabras que intentan describir algo indescriptible y que es necesario conocerlo para saber qué es realmente. "Aragón Televisión" realiza una transmisión en directo del Rosario de Cristal muy profesional, a la altura de cualquiera de las mejores televisiones del mundo, y lo ofrece en su página web en su sección "a la carta".

   La Ofrenda de Flores comenzó modestamente en 1958 y desde entonces siempre ha ido hacia arriba tanto en participación como en organización. Se ha llegado a un punto en que se puede decir con toda propiedad que no se puede entender Zaragoza sin la Ofrenda de Flores a la Virgen del Pilar, siendo el acto central de las fiestas, el más concurrido, el más querido y admirado. El Rosario de Cristal hunde sus raíces en la segunda mitad del siglo XIX, pero es en el siglo XX cuando se han ido incorporando la mayor parte de las carrozas que lo integran, donaciones piadosas casi en su totalidad. En el siglo XXI se incorporó la última cuando, en 2002, el papa Juan Pablo II instituyó los cinco misterios luminosos. En esa ocasión, en lugar de hacer cinco carrozas, se hizo una en forma pentagonal -la única en ese formato- mostrando uno de los nuevos misterios en cada una de sus caras. En su gran mayoría, los diseños de las 31 carrozas que desfilan en el Rosario de Cristal pertenecen a arquitectos de reconocido prestigio.

   Todos deseamos dar a conocer nuestras costumbres y especialmente aquellas que son de un gran significado para nosotros. Sin ir más lejos, la Semana Santa zaragozana recibió el reconocimiento de Fiesta de Interés Internacional. ¿No merecerían estos dos actos un reconocimiento similar? Ambos tienen suficiente raigambre, son tradicionales, multitudinarios, de belleza sin igual, muy cuidados en su organización, revisten un apoyo popular importantísimo...  No sé exactamente cuál sería la denominación adecuada, pero que sea algo que valore su singularidad y que sirva para darlos a conocer; un escaparate digno y valioso de nuestras fiestas, de nuestra ciudad, de nuestro cariño hacia la Virgen del Pilar. ¡Bendita y alabada sea la hora en que ella vino a Zaragoza! Ofrenda de Flores y Rosario de Cristal son ya, a estas alturas, manifestación de nuestros rasgos de identidad como zaragozanos, como aragoneses, como españoles y como hispanos.  

sábado, 26 de septiembre de 2015

EL PAPA, EN LA ONU

Los pasados días 24 y 25 de este mes de septiembre de 2015 muchos católicos asistimos, con emoción, a sendos discursos que nuestro papa Francisco pronunció ante el Congreso de los Estados Unidos de América y la sede de la Organización de Naciones Unidas respectivamente. En ambas ocasiones Francisco escribió la historia de dichas instituciones. En el caso del Parlamento estadounidense porque era la prmera vez que un Papa tomaba la palabra en dicha cámara. En el caso de la ONU, porque, aunque ya lo hicieron antes Pablo VI, Juan Pablo II en dos ocasiones, y Benedicto XVI, Francisco lo hizo ante 150 Jefes de Estado y de Gobierno, batiendo el récord de esa selecta audiencia. El Papa habló de política mundial teniendo muy en cuenta la trascendencia de sus palabras y el lugar y contexto en que las dirigía en cada uno de los dos casos. En el Congreso tomó el ejemplo de cuatro figuras representativas de la defensa de los derechos civiles para reclamar un mundo entre iguales superadas las barreras de la inmigración, el derecho a la paz y la seguridad, la igualdad de la dignidad de toda persona y la defensa de la vida humana en todos sus estadios de su desarrollo. Los medios se fijaron, sobre todo, en la petición de la abolición global de la pena de muerte como consecuencia de la aplicación de ese respeto hacia el hombre, recordando que las sentencias penales no deben olvidar la esperanza y el objetivo de la reinserción de la persona y la rehabilitación del delincuente. La pena capital es la dejación más absoluta de ese objetivo y de esa esperanza. En ambas ocasiones, gran parte de los asistentes interrumpían constantemente los discursos del Santo Padre con aplausos, en muchos casos llenos de entusiasmo, y con el auditorio en pie una y otra vez.

En la sede de Naciones Unidas, el Pontífice lanzó un mensaje más universal sabiendo el alcance que iban a tener sus palabras. Un mensaje humanista pero bajando siempre al campo de lo concreto tal y como suele ser la tónica habitual del papa Bergoglio. Habló -cómo no- de la paz mundial y del fracaso de la guerra, de toda guerra. Tocó el tema de los movimientos migratorios y el drama humano que generan. Se refirió al texto de su reciente encíclica "Laudato si" en una defensa decidida del medio ambiente y apeló a la responsabilidad global del hombre sobre el planeta y la tierra. Francisco tocó otros muchos temas como el derecho al techo, al trabajo, a la tierra, a la educación de libre elección por parte de los padres, a la libertad religiosa como garante de todas las demás libertades... Pero hubo dos cosas en las que sobresalió y que pudieron sorprender por su valentía y la claridad con que las expuso. Una de ellas fue la petición expresa del armamento nuclear. No mencionó a ningún país en concreto, pero habló de una prohibición global. Una de las hipocresías de la ONU consiste en que trata de evitar que ciertos países tenidos por "irresponsables" puedan frabricar y hacer uso de esas armas, pero dando por supuesto que hay otros países con derecho a tenerlas y fabricarlas. Justo una semana antes del discurso de Papa, los medios se hacían eco de las dudas del entonces Presidente de los Estados Unidos acerca del uso de la bonba atómica sobre Irak y Afganistán tras los terribles atentados a las torres gemelas de Nueva York. ¡Qué miedo! Francisco reclamó una prohibición para todos los países recordando el daño que inflige este tipo de armamento no solo al género humano sino también a la tierra y al medio ambiente y sus efectos destructivos definitivos sobre ambos.

El otro aspecto en el que pudo sorprender el cuidado discurso de Francisco es el de la otra hipocresía instalada en las propias raíces de la Organización de Naciones Unidas: el privilegio de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad: China, Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Rusia. Es decir, el derecho a veto. Ese privilegio de cinco estados impide que todos los países participen y se relacionen entre iguales en el seno de la ONU. Si bien es cierto que esta Organización ha hecho de árbitro eficaz en muchos casos y conflictos, no es menos cierto que se ve impotente de resolver problemas políticos y humanitarios acuciantes por el ejercicio de ese privilegio a todas luces injusto, pues rompe el equilibrio de participación entre países que deben ser reconocidos entre iguales, y más en el seno de una organización de esta naturaleza. La Organización, en la que la Santa Sede ocupa el status de observadora, nació a raíz de la segunda Guerra Mundial para promover la paz, siendo un marco de entendimiento entre los países para afrontar y resolver los diferentes problemas que pudieran surgir entre ellos. Setenta años después de su fundación, tenemos referencias suficientes para reconocer los logros de la ONU pero también para asisitr, permanentemente, a sus grandes fracasos. La pérdida de los privilegios de unos pocos países en su seno se impone y se hace necesaria cada vez más tanto por razones humanitarias y razones de justicia como por razones de operatividad. Lo contrario no solo limita la eficacia de la Organización sino que enquista en su seno un verdadero anacronismo que le impide avanzar.  

jueves, 10 de septiembre de 2015

¿CRISIS HUMANITARIA O CABALLO DE TROYA?

   Decenas de miles de personas procedentes de Siria, entrando estos días en Europa. La guerra de Siria está haciendo huir del terror a mucha gente que, enfrentada al régimen de Al Asad, ve horrorizada que su única alternativa es el IS (el autodenominado "Estado Islámico"). Al principio parecía una crisis de desplazados, refugiados que vienen a Europa a pedir asilo. En un segundo momento, se constata en las imágenes de tv que apenas se ven mujeres y niños entre los desplazados. ¿Está el IS infiltrádonse en toda Europa para promover atentados a una escala continental? ¿Es la nueva conquista del mundo por el radicalismo islámico? Asusta solo pernsarlo, pero, aun teniendo una sospecha fundada, es necesario atender, acoger y tratar de integrar a todo ese contingente de personas que, en principio, huyen de la guerra y del horror. Para acceder al derecho de asilo es necesario también identificarse; es entonces cuando entra en juego la investigación de cada caso. ¿De cada caso? Sí, de cada caso; es la única manera de no hacer dejación de nuestros valores de civilización cristiana, de defensa de los Derechos Humanos fundamentales, de lo que Europa ha elegido ser en su día. Es posible que aplicar estos valores pueda salirnos caro, muy caro; pero no tenemos opción: negarnos sería cambiar de opciones, traicionar todo lo que antes hemos defendido. Manutención, acogida, recursos humanos y económicos, concesión del derecho de asilo... y, con paciencia, ayudar a que adopten nuestros valores. Esto es lo que nos une a los pueblos de la UE; no podemos volver la mirada hacia otra parte. Quizás lo que hacemos hoy vaya a cambiar todo nuestro modo de vivir en un futuro próximo, pero no podemos dejar de hacerlo para ser coherentes. Ojalá no haya que lamentarlo algún día; ojalá. Y aun en ese caso, habríamos hecho lo correcto.

martes, 1 de septiembre de 2015

EXPLOTA LA PIROTECNIA ZARAGOZANA

Hoy es un día de luto en Zaragoza. El 31 de agosto se producía una fuerte explosión en las dependencias de la Pirotecnia Zaragozana, causando otras de menor intensidad en los edificios aledaños. El resultado es de cinco empleados muertos, uno desaparecido y cinco heridos, tres de ellos muy graves. La empresa tiene ciento cincuenta años de existencia y, al menos, la mitad de sus instalaciones ha quedado destruida. Su plantilla de cuarenta trabajadores alegraba las Fiestas Mayores de muchos lugares de España, donde ganaba gran número de concursos de pirotecnia y cuya fama trascendía las fronteras de nuestro país. A los zaragozanos nos dejaban asombrados -literalmente con la boca abierta- cada año en el cierre de las Fiestas del Pilar, donde nos han dado siempre las mejores muestras de su arte, incorporando cada año las novedades que habían lucido en sus certámenes. Cinco de esos hombres y mujeres (aún no se sabe si pueden ser más) se han dejado hoy la vida entre la pólvora y las carcasas. Nuestro reconocimiento y agradecimiento por tanto que nos han dado; el pésame más sincero a sus familias, amigos y allegados; el deseo de una pronta recuperación de los trabajadores heridos; por todos ellos, nuestra oración emocionada y el aliento necesario para que vuelvan a poner en pie la empresa y vuelvan a llenar nuestros cielos de luces multicolores.

sábado, 29 de agosto de 2015

CATALUÑA: ESPERPENTOS Y COMPLEJOS

Resultado de imagen de escudo de españaA un mes vista de las próximas elecciones regionales en Cataluña (las terceras en cinco años), la actualidad nacional pasa por el registro que la policía ha llevado a cabo en la sede de CDC, partido al que pertenece Arturo Mas, presidente del Gobierno de esa comunidad. El señor Mas es el Delfín y sucesor del señor Jordi Pujol, que fue presidente de Cataluña por más de dos décadas. Su familia está siendo investigada porque los indicios apuntan a que, presuntamente, durante todo o parte del tiempo de su mandato, habría cargado el 3% de comisión a todos los contratos de obra pública, condición sine qua non para que fueran adjudicadas. El señor Pujol habría amasado una fortuna en paraísos fiscales de la que no ha sido capaz de explicar de un modo convincente su procedencia y su partido podría haberse financiado de manera ilegal con parte de las "mordidas". El Gobierno catalán pretende dar a las elecciones que se avecinan un carácter plebiscitario, entendiendo que si gana por la mitad más uno la candidatura por la independencia, el Parlamento resultante proclamaría la secesión del Estado español e incoaría un proceso constituyente del nuevo "Estado de la República de Cataluña". Puesto que esa competencia no se la otorga la Constitución vigente, la declaración sería nula de pleno derecho. No tendría ningún efecto oficial y el Estado podría usar los recursos que la Constitución le proporciona para hacer valer la ley en vigencia, como podría ser la suspensión de la autonomía en Cataluña y la paralización de todas sus instituciones. Aun en el caso de que quisieran seguir adelante por su cuenta, la UE ya ha advertido que quedaría fuera de su seno y que debería presentar la solicitud de un tratado de adhesión; tratado que no prosperaría con el voto en contra de uno solo de los países que la integran (¿España, por ejemplo?).

El esperpento avanza desde que Mas comenzara esta batalla por su cuenta. En el camino se le han sumado los republicanos catalanes, que con muy exigua representación, ya proponían lo mismo decenas de años atrás. Sin embargo, ha perdido a su socio semptierno, UDC, con el que siempre ha concurrido a comicios anteriores en Cataluña y en las Generales. Los propios dirigentes de UDC tildan de despropósito el plan soberanista de Mas. Los empresarios avisan de que un Estado catalán independiente no es viable y que se marcharán de esa tierra si continúan adelante. Directivos y jugadores del todopoderoso Barça dicen apoyar la independencia pero matizan que siguiendo en la Liga española de fútbol, y se presentan a disputar la Supercopa de España después de aprobar los pitos al Himno Español y al Rey -símbolos sagrados de la unidad del Estado- en la pasada final de la Copa de España por su hinchada y la del equipo rival (vasco, a la sazón).

Algo de lo que no se habla mucho es de la división que la idea independentista está generando. Ha puesto mal en las familias, ha destrozado hogares, grupos de amigos, asociaciones... ha enfrentado a unos contra otros. Cuando, realmente, ese problema no existía en Cataluña, ha pasado al primer plano de los sentimientos desde la educación en las escuelas y desde la propaganda pura y dura que produce demagogia con todas sus letras. Desde los gobiernos del señor Pujol hasta ahora, se ha generado odio contra el resto de España. La famosa máxima "España nos roba" ha llevado a Cataluña a sentirse víctima de un expolio continuado por parte de las comunidades menos favorecidas, lo que le ha valido concesiones que, cuando menos, ponen en cuestión el principio de solidaridad entre las comunidades autonómicas (regiones en otros países) de España. El victimismo ha ido al alza al hacer creer a los niños desde treinta años atrás que el Estado español los oprime y no les deja gobernarse a sí mismos ni prosperar adecuadamente. Han falseado la historia, han hecho una a su medida de víctimas; han hecho creer que su bandera cuatribarrada es catalana, cuando es aragonesa; han enseñado que hubo una Corona catalano-aragonesa cuando la verdad es que pertenecieron a la Corona de Aragón; llaman reyes catalanes a los reyes aragoneses que están enterrados en el Monasterio de Poblet; hablan de países catalanes cuando se refieren a los diversos reinos de la Corona de Aragón, siendo que Cataluña jamás fue un reino sino una confederación de condados antes de incorporarse a la Corona aragonesa; dicen que son catalanes don Miguel de Cervantes, Santa Teresa de Ávila y hasta la paella valenciana; y así un largo etcétera de despropósitos y falsedades. Cuando alguien no asume su propia historia y tiene que inventar otra distinta para sentirse a gusto, lo más probable es que esté manifestando un complejo de inferioridad, ¿no? El complejo te lleva a inventar lo que no eres porque no aceptas ser quien eres. Esa máxima es bastante clara en psicología, ¿no es así? 

Resultado de imagen de escudo de españa
El esperpento prosigue porque mantienen la actualidad en los informativos de cada día con nuevas ocurrencias, con nuevos pasos hacia crear la infraestructura necesaria para un Estado propio. Hace solo unos días, el señor Consejero de Justicia de Cataluña decía que darían la nacionalidad catalana a la zona oriental de Aragón, a la Comunidad Valenciana y a las Islas Baleares, o sea, a quienes pertenecieron a la antigua Corona de Aragón. ¿çQuién se ha creído ese señor que es? ¿Ya les ha preguntado a esos ciudadanos si quieren tener nacionalidad catalana? Al hilo de eso, venden bizcochos y pastelería con unos mapas en los que colorean todos esos territorios y los llama "los países catalanes"; pero si nunca han sido un país... y menos en territorio de otros. Pueden consolarse con cantos y músicas de sirenas autodenominándose nación, país, Estado; lo que quieran, pero la realidad que sube al marcador es que Cataluña es una de las diecisite Comunidades Autónomas que integran el Estado Español, miembro de la Unión Europea, y que consta de cuatro provincias: Barcelona, Tarragona, Lérida y Gerona. Y punto. Y en el caso de que ellos se fueran, el escudo de España seguiría manteniendo las cuatro barras de gules sofre fondo de oro porque no representan a Cataluña sino a la Corona de Aragón; o sea, a Cataluña tanto como a Aragón, Valencia y Baleares; ese cuartel es común a las cuatro Comunidades. 

Hay una pregunta que la gente empieza a hacerse ya a estas alturas: ¿Por qué tanto esfuerzo,  tanta insistencia, tantas convocatorias electorales para intentar independizar Cataluña de España? ¿Qué causa, qué motivo tan poderoso hay para enfrentar a toda la sociedad catalana unos contra otros? ¿Por qué es el señor Arturo Mas y no otro el que está llevando a Cataluña a esta situación? Volvamos ahora al comienzo de este texto y recordemos la presunta corrupción del señor Jordi Pujol, de sus Gobiernos (de los que llegó a formar parte el señor Mas), de su partido CDC... Todos ellos están siendo investigados por la Justicia. ¿No podría ser la intención de tanto despropósito enlazado una huida hacia delante, un querer escapar de la Justicia española por los casos de corrupción en las instituciones catalanas? Hay muchos que piensan que este es el quid de la cuestión.